¡Salud por el periodista que incomoda al poder!

Salud por el periodista que incomoda al poder, por el periodista irreverente, por el reportero valiente y comprometido. Salud por el periodista que no para de preguntar. Salud por el periodista minucioso, el que corrobora, el que no descansa hasta confirmar el dato preciso. Salud por el periodista que se indigna, que denuncia, que ve en el periodismo una herramienta de lucha contra las injusticias. Salud por el periodista culto, que no se cansa de aprender, que nunca deja de leer, que se quiere comer el mundo. Salud por el periodista incansable, que siempre está detrás de una historia, que no para de escribir. Salud por el periodista ambicioso, el que aspira siempre a contar la mejor historia, y que pelea con sus editores para tener el espacio que esa historia se merece: la portada, con su firma impresa en tinta o en caracteres digitales. Salud por el periodista humano, que sabe que se debe a la gente, porque periodista es gente que le dice a la gente lo que pasa a la gente. Salud por el periodista que se ríe de los poderosos, y aprende de paso a reírse de sí mismo. Salud por el periodista hambriento, que al descubrir una historia la convierte en “su” historia y no la suelta, como los perros nunca sueltan al hueso cuando lo encuentran. Salud por el periodista que se va de copas para celebrar ese pequeño triunfo: la historia publicada después de tantos esfuerzos y obstáculos. Salud por el periodista que rechaza el periodismo aséptico y edulcorante, que tiene alergia de la propaganda y nunca dice que un político o un empresario poderoso es su “amigo”. Salud por el periodista que publica por pasión. Salud por el periodista que no es cínico (porque este oficio no es para los cínicos), y también por el periodista que no esconde una falsa humildad o modestia. Salud por el periodista que no esconde su incapacidad y cobardía tras la patraña de la objetividad. Salud por el periodista honesto. Salud por el periodista que cuida el idioma, porque sabe que este es su “machete”. Salud por el periodista que sabe que en sus manos tiene un arma poderosa (la palabra, la posibilidad de informar) y que la usa para defender lo más preciado que tenemos: la libertad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s